Tratamiento del muñón umbilical del bebé
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MUÑÓN UMBILICAL
A la hora de nacer el bebé, se corta lo que conocemos como "cordón umbilical" que era el encargado de pasar los nutrientes de la madre al feto durante el embarazo.
Al cabo de 7 a 20 días después de nacido, el trozo de muñón umbilical que quedó adherido al bebé, se desprenderá por si solo. Este se desprende dependiendo de la rápida cicatrización que tenga.
Si no se llevan a cabo las medidas necesarias, el muñón umbilical podría infectarse, por lo que existiría el riesgo de que se le forme una hernia umbilical al recién nacido.
¿Cómo evitar que se infecte el muñón umbilical?
Muchas personas confirman que si no se toca ni se moja el muñón umbilical, este se secará y desprenderá más rápido del bebé sin ningun problema.
Pero en la mayoría de los casos, cuando no se tiene un aseo adecuado del muñón umbilical, este puede comenzar a desprender un olor desagradable que es símbolo de alerta para los padres ya que es una de las señales de que se está infectando esa cicatriz.
Lo más recomendable para hacer que cicatrice adecuadamente el muñón umbilical del bebé será:
Aplicarle directamente un chorrito de Merthiolate blanco o Alcohol de 2 a 3 veces por día. Esto ayudará a la rápida cicatrización y a prevenir posibles infecciones.
Una vez desprendido el muñón, no es raro que salgan algunas gotas de sangre a través de la cicatriz umbilical por unos días. No hay que alarmarse por eso, simplemente hay que seguir haciendo el aseo de la cicatriz con agua y jabón y aplicar posteriormente el alcohol o merthiolate blanco.
No es recomendable el uso de colorantes ya que su efecto secante es menor al del merthiolate blanco o del alcohol, aparte que al pintar la piel y el muñón umbilical, es más difícil identificar si está infectado.
¿Cómo saber si está infectado el muñón umbilical?
Debido a que la apariencia del muñón umbilical no es muy agradable, a veces es dificil distinguir si está infectado o no.
Las señales de infección del muñón son:
- Mal olor.
- Le sale un líquido amarillento o pus.
- La piel que rodea el muñón está enrojecida o sencible.
Si ya pasaron los 20 días y aún no se desprende el muñón, o tiene algún signo de infección, no dudes en acudir con el pediatra para que sea él quien vigile el proceso adecuado de la cicatrización.
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